Thursday, May 19, 2005


-es una silla, está contenta de ser una silla.
-¿está esperando a alguien?
-sí.
-¿vendrá alguien a sentarse en ella?
-si. un hombrecito.
-¿está contento el hombrecito?
-sí.
-¿qué piensa este señor?¿le gusta la silla?
-...
-¿y la silla?¿está contenta?
-oh, sí... está más contenta que el hombre.
-¿ah, si?
-y, sí.... cuando él se vaya, la silla se quedará con su espalda...él ya no tendrá más espalda. (sonrisa sarcástica)

Tuesday, May 17, 2005

de la tapa de un comic book de mr. natural (robert crumb): "ahora, señora, supongamos que esta PORQUERÍA es su MENTE..."

Saturday, May 14, 2005

anoche soñé que no tenía manos y era culpa mía.

archivos x: esta la escaneé al revés. la cebolla llegó apta para ser comida y se quedó un año y medio, llevando a cabo su ciclo vital en el estante de la heladera. brotó, se secó, se pudrió y ahora en el mismo estante es un montoncito de polvo marrón.
la mayoría de los trabajos prácticos de física o matemáticas (esto, supongo, quiere decir que muchas cosas más) se reduce al análisis de dos conjuntos de variables: las que conocés y las que querés averiguar. no tengo la menor idea sobre qué tengo o qué quiero, y en el caso de que arribara a ese conocimiento, la verdad que sería inútil porque el algoritmo de solución es otro misterio.
uno de los problemas conmigo es que hay que tenerme paciencia, no aparezco enseguida, ni estoy todo el tiempo. las raras ocasiones en que aparezco, estoy un ratito y después me vuelvo.
hoy ví a una docena de ciegos subir al colectivo. se amontonaban en la puerta como mojarritas sonrientes y tanteadoras. gente pobre, salían del ministerio. tuve un momento bartleby y sentí lástima por los ciegos, por la humanidad y por mí que tengo ojos y sé que no hay nada para ver. me dieron ganas de sacar un tapón y que todo se fuera por el desagüe como en alguno de los mejores capítulos de la pantera rosa y en el corto de apertura de la peor época de tom y jerry, ésa que en muchos capítulos eran amigos y si se me permite decirlo, medio maracas. la época que jerry usaba moñito.
el domingo voy a ver fish. otra cosa que hacía los domingos a la mañana y ya no hago es ir en invierno al río a fumar porro y mirar las viejas del agua aletargadas y tirarles piedritas y verlas moverse lento, molestas y elegantes. la fluidez, la continuidad de los movimientos.

hoy tuve terapia. mi terapeuta cortó la sesión cuando le conté el chiste de e a la x, que en la fiesta de las funciones no se integraba porque daba lo mismo.

Tuesday, May 10, 2005

skeitin eueei, skeitin euee-ei, skeitin eue ei, ondetinaisofde niudee e eei...


la luz no me favorece (lamentablemente, la frase tiene más de un sentido para mí) pero me alegro de aparecer al lado de tres tipos algo más hechos percha que yo: el ministro, ian anderson (que supo tener una banda llamada jethro tull) y marito cámara interpretando al tullido del pueblo. anderson se aferra a su botella que parece ser lo único real de la tenebrosa escena.

yo en realidad fui a comer pizza gratis pero había poca gente y me dijeron que le preguntara algo, que participara un poco. yo le batí lo único que se me ocurrió: ya que la banda llevaba el nombre de un granjero que había hecho poemas con las técnicas de labranza y dada la calidad de algunas de sus letras, si leía poesía y en ese caso que diera algunos nombres de poetas que le gustaran. me dijo que le habían puesto jethro tull porque era uno de no sé cuantos nombres que les había dado su manager para que elijan y que no le gustaban ni los poetas ni los mimos. capaz que no le gustó lo de “algunas de sus letras”. pero yo no lo decía de exigente sino de que no me quería hacer el que había escuchado todos los discos!.

an agony in eight fits

anoche y contra todo pronóstico el programa salió bastante bien, casi redondito salvo por algún tropezón verbal a lo último, comprensible aunque no disculpable por alto contenido de thc y whisky en sangre. después estuve dando vueltas por la “noche cordobesa” y me volví a mi casa como a las seis de la mañana. la noche cordobesa está hecha para mí: un par de esas horas me las pasé durmiendo sentado en una especie de sofá del 990 y no vino nadie a despertarme.
hoy me levanté a las doce menos cuarto, me hice una paja más chau que hola, me bañé y me preparé unos mates escuchando bob marley mientras despuntaba el primer cartucho del día. empecé bien, con “i shot the sheriff”, pero después vinieron “redemption song” y otros dos temas que no pongo los nombres porque son vergonzantemente obvios y sucedió lo que en algún momento tenía que suceder.

dos cosas puedo decir de mi relación con el doberman tuyo que guardo en el armario:
a) le doy de comer lo menos que puedo, pero el hijo de mil putas está enorme, rozagante y feroz. el pelo negro le brilla como si todos los días comiera una bolsa de alimento de esas de cien mangos los siete kilos y medio.
b) soy muy bueno construyendo armarios. pero muy bueno, eh. este aguantó bastante, pero aún lo que más aguanta termina por romperse.

los que saben torturar saben que lo mejor no es empezar de golpe y a lo bruto. los manuales franceses y los de la school of the americas coinciden en que es aconsejable primero exhibir delante de la fuente (es decir, el prisionero) los instrumentos de tortura, antes de comenzar el interrogatorio. la contemplación llena de terror el alma y la imaginación hace el resto. consciente de eso, el perro se sienta adelante mío y me muestra los dientes. durante un rato largo. yo trato de no mirarlo y para evadirme, me imagino que viajamos en un avión de federal express y nos caemos en una isla desierta y después de un par de años que yo esté prendiendo fuego para vos y consiguiéndote cocos y la más sabrosa selección de raíces de la isla, vos decidís que la verdad soy muy discapacitado y estúpido y torpe y sin gracia pero relativamente simpático y que al fin y al cabo estás en una isla desierta y no hay otra cosa que yo (si llega a haber una pelota de voley con una mano pintada de rojo la destruyo instantáneamente), pero abro los ojos y no hay isla ni cocos ni la pindonga, está esta habitación fría y el doberman al lado mío.
-las personas como vos deberían estar internadas- me dice el perro como para empezar, y después me hunde los dientes en el cuello y ya está, romeo is bleeding, hew hew que chiste pelotudo.

en fin, sigo adentro de la lata. charlo con mis alucinaciones y escribo mis boludeces y tiro los papelitos por el agujerito ese que hay en la parte de arriba de las latas. menos mal. o no sé, que se yo, la verdad... la verdad es que cuando asfalten frente a casa me voy a poner toda una tarde a pegarme la cabeza contra el cordón de la vereda hasta que todo me importe tres carajos.

ahora que digo eso y totalmente fuera de tema: es todo un arte darle pala a un avión. los aviones en los que volaba mi padre, monomotores entelados (piper pa 11 y similares, yo volé mucho en esos aviones de chico) no arrancaban solos, cuando el piloto arrancaba tenía que decir “¡contacto!”, un mecánico le daba un empujón a la hélice que debía tener la fuerza justa, ni muy leve ni muy fuerte porque si no no arrancaba. mi padre contaba que una tarde un tipo de éstos hizo un mal movimiento y metió la cabeza cuando la hélice ya había dado un par de vueltas. “chac chac se la cortó como una sandía”, decía mi viejo. lo curioso es que el tipo con media cabeza (los diez o quince centímetros inmediatamente superiores al cuello) se las arregló para caminar unos metros antes de caer al piso. yo durante años quedé preguntándome cosas como si el tipo habría gritado, cómo habría percibido el primer tramo del golpe, si el tipo sabría que estaba muerto mientras caminaba, si de la misma manera ese cerebro por ahí todavía vivo y conectado a unos ojos que por ahí por un microsegundo todavía veían se habría dado cuenta de lo que estaba pasando. ahora que escribo esto pienso que capaz mi viejo estaba embromando, hablando al pedo.

escucho un tema de bobby caldwell en un compilado de acid jazz y alcanzo a traducir: “...por favor decime qué es lo que anda mal conmigo”. ajá, está fácil, esa. cinta azul de la popularidad para el que conteste. y le pegue, claro.

Saturday, May 07, 2005

los freak brothers miran el history

en la casa de fat freddy, terminábamos de comer un asadito, estábamos bastante en curda y nos hacíamos un cañito mientras veíamos en el history channel un documental sobre la carrera de altura entre el edificio chrysler y el del chase manhattan bank en 1920. denso silencio roto por la voz ronca de fat freddy:
-yo pienso que si la humanidad, quiero decir TODA la humanidad hubiese tenido mi nivel de inteligencia, yo creo que a esta altura de la especie recién más o menos estaríamos inventando el yunque... o bueno, ponele la imprenta.
(silencio de evaluación)
-aunque creo que yo la imprenta tampoco la hubiera descubierto... capaz que la pólvora en una de esas, si andaba por oriente, fumando unos opios raros y cosas raras hasta que algo me explote en la cara y ahí descubría la pólvora, ponele...

Wednesday, May 04, 2005

de la vida adentro de una lata

me dice: “escriba cien veces las personas EXISTEN, no son una alucinación mía”. yo obedezco y cuando termino, me dice “eso, claro, entendiendo el asunto en un modo algo restringido...”


noches raras: el día que me llevó en remis el bajista de alberto tosas.
las circunstancias eran ya medio extraterrestres: era la noche de un domingo que me había tocado ser presidente de mesa en elecciones para gobernador, encima un embole, ir de presidente de mesa el domingo que era cantado que de la sota iba a salir reelecto. no había hecho el cambio de domicilio, así que me había tocado una escuela en la otra punta de la ciudad. hacía un frío de la san puta y llovían bigornias de punta y lo único que conseguí para volverme a casa (nueve de la noche) fue un remis trucho, un regatta bordó hecho poronga. adentro y desde el pasacassette, un tdk que debía estar sonando constantemente desde no sé, 1985, una enloquecida recopilación de temas ultramelosos de los años 70. el tipo no sólo manejaba un remis trucho, tocaba los fines de semana en un bolichón de la calle humberto primo que se llamaba “caribe” y que estaba clausurado no sé por qué cosa. estuvo media hora quejándose de los controles municipales y aclarando que no era un choro, que ensayaban tres dias a la semana, y que agregaban cosas para no aburrir, porque la gente que iba a la confitería era siempre la misma. me contó que tuvo momentos en que le fue bien, que había sido el bajista de alberto tosas (alberto “simpatía” tosas, otrora semi estrella del cuarteto cordobés que hace poco cayó en cana por piratear discos). yo de mal tipo que soy le dije que me había parecido conocerlo de la tele. “claro, salíamos mucho en la tele”. hicimos jorge newbery-los olmos en casi una hora, bajo la lluvia que caía a los baldazos. cuando terminó con lo de la banda (de la que, puta, no me acuerdo el nombre) me dijo que él conocía cada ruido de su auto, que ahora iba despacio porque tenía una punta de eje que se estaba haciendo bosta. “es oído, tengo mucho oído, incluso con el auto, le conozco cada ruidito”. yo ya me había clavado un caño así que me cagué de la risa, porque el auto no hacía un ruido, hacía cien mil ruidos.



en mi mirada lo he perdido todo
es tan lejos pedir. tan cerca saber que no hay.

(ay, ay, ay, pizarnik...)

“este camino tiene un final. lo que no le veo es comienzo. me gustaría conocer una manera elegante de corregir este error. me gustaría arrancar lo que sea que tengo adentro y matarlo. pero es tarde. soy más lo que quiero matar que lo que soy. hay una película de terror clásica que ahora no me acuerdo el nombre, pero es en una base científica aislada en el ártico y hay una entidad extraterrestre que se mete en el cuerpo de la gente. la ví hace mil años y recién ahora me doy cuenta qué es lo que me dio miedo (porque me cagué en las patas, es muy buena la película): los tipos antes de morir comprendían que ya no eran ellos, o mas bien seguían siendo ellos pero ya eran el monstruo. no sé si se entiende. las caras que ponían los tipos”.
(albino rojas martínez, en el suplemento cultural de “verdad stroessnerista” de puerto stroessner, república del paraguay, número 14, agosto de 1977)


sobre este tema hay también un cuento del amigo philip kendred dick, “aquí yace el wub”, o el concepto de somos lo que comemos llevado a un extremo. y supongo que diez mil cosas más, también.



en “fin de las noticias del mundo” de anthony burgess, freud escucha susurrar a su cáncer de boca:
-usted daría todo lo que tiene para librarse de mí. pero voy a quedarme, doctor. voy a quedarme hasta el mismo fin. ¿tiene sueño ahora?. bien. duerma. yo lo cuidaré.



dios, en caso de existir, tiene como mínimo un macabro sentido de la ironía. me ofrecieron un laburo que duraría hasta noviembre, en la organización de un congreso de... mejora contínua. ¡eeestá bieeeennnnn!

Friday, April 29, 2005

el suicida es un asesino del mundo

"he aquí, resumido, un relato de senegal: un jefe peul, noble anciano, habla en una plaza pública apoyado en un bastón. el bastón se quiebra y produce un ruido parecido al de un pedo. un pesado silencio cae sobre la asamblea. entonces el anciano vuelve a tomar su bastón y lo rompe deliberadamente pero no puede producir el mismo ruido. deshonrado, se mata en ese mismo momento."

"es semejante a la lógica sin réplica de una pesadilla: todo es posible y sigue estrictamente sus reglas, pero al mismo tiempo todo es diferente, falseado, invertido. cuando un hombre ha decidido poner fin a sus días penetra en un mundo cerrado e inexpugnable, pero enteramente convincente, donde cada detalle se ajusta y cada incidente viene a reforzar su desición, hasta un cambio de temperatura. el mundo del suicida es supersticioso y pleno de presagios".

debido a que vivo una época absolutamente sin ningún sentido ni provecho, sigo sin tiempo para escribir acá. esto que puse para vuestro entretenimiento y reflexión está extractado de "antropología de la muerte", de louis-vincent thomas.

este sábado hacemos el programa en vivo. 22 horas, y se nos puede escuchar en el link que a tal efecto está un par de posts más abajo.

Tuesday, April 26, 2005

pasado mañana tengo que volver al pedorro módulo de calidad gerencial. es un embole de sanata que termina en un "caso" a analizar donde uno puede decir cualquier batata que implique trabajo en equipo y autogestión del equipo bajo un liderazgo claro y está todo bien. por ejemplo: "yo agarro y me busco un equipo de diez extraterrestres, analizamos la situación y decidimos internarnos en un bosque donde abunden los monos, luego coordinamos objetivos y actividades de manera que terminemos trincándonos un mono cada uno, mientras un vampiro se posa sobre cada una de nuestras rodillas". respuesta posible del docente: "muy bien esto que dice de los monos, es un buen aporte..."
las cualidades de supervivencia son el "espíritu proteico", la adaptación a los cambios, la flexibilidad y el espíritu de innovación. nos entrega los "casos" a analizar en unas amarillentas fotocopias de una hoja escrita con una remington modelo u.s. army de 1944, más o menos.

Monday, April 25, 2005

está todo maaaaal

la típica de fumar porro: nos ponemos a hablar de qué haríamos si ganamos el quini 6.

bc (que en el campo de la fantasía todavía es humano):-yo no sé qué hago después, pero retiro primero veinte mil mangos y me los reviento en una semana en drogas, putas, libros y discos. después no sé, capaz que me voy a vivir a las sierras.
sergito luis m. (después de pensarlo un rato):-yo primero que nada me hago todos los análisis... no te cagués de la risa... después sí putas y me voy de viaje. me compro un auto y después voy al oculista y al odontólogo.

bien el domingo: superé la depresión producto de haber escuchado la poronga de programa de radio que me está saliendo. terminé versión primaria de lo que será mi caballito de batalla en los concursos de cuentos de este año, a ver si emboco unos mangos para las vacaciones.

Friday, April 22, 2005

la vibración anómala


entre el miercoles y el jueves el transmisor saltó como una cañita voladora y anduve haciendo malabarismos para poner la radio de nuevo en marcha y que la facu afloje la plata para emparchar el equipo. grandes quilombos y corridas.
y ayer y hoy estuve cursando la maestría hasta altas horas (estoy haciendo el módulo de liderazgo y calidad gerencial, lo más cercano a lo más inútil del mundo. depués pongo fotos mías con cara de líder).
si las cosas salen bien en un par de días puede haber algo publicado, acá. mientras tanto, si les amputaron todos los miembros y no pueden salir de sus casas, o están encerrados por una tormenta de nieve, en www.frc.utn.edu.ar, si buscan el link a la pagina de la radio, este sábado de 22 a 24 pueden escuchar el programa de radio que hacemos con fabián, que por ahora se llama "fea la actitud" pero puede llegar a llamarse "la virgen que llora" o "la vibración anómala" o no sé. si en cambio quieren escuchar una maravilla de programa de jazz y cosita fina, "homenaje", por la misma radio y de 18,30 a 20, 30.
lo lamento.

Monday, April 18, 2005

back in villa libertador

kiosko de la madre de fabián, cerrado herméticamente. son las seis de la tarde y sopla un viento frío, sin embargo estoy traspirando. es el sol, que en esta clase de lugares siempre cae como un baldazo de plomo hirviente, como una bengala que señala constantemente a los miserables. toco la puerta. tardan en atenderme, escucho muebles que se corren.
abren un postiguito de la puerta. es la madre de fabián.
-¿sí?
-¿está fabián?
-no. fabián está preso.
-uh, no sabía, disculpe, lo lamento mucho...
-¿vos para qué lo buscás?
-eeeehhh... soy un amigo de él, venía a verlo...
-¿venís a comprar?
-¿cómo?
-¿vos le comprabas merca a fabián?
-eeeehhhhh, no. no no... faso, le compraba. me presentó la vaca, de allá del fondo
la vieja cierra el postiguito y me abre la puerta.
-pasá.
me dice que está a setenta y cinco pesos los cincuenta gramos. le doy la plata.
-¿es para vender o es para vos?
-para mí.
después me cuenta que fabián está sentenciado a cinco años y medio, o sea que se va a tener que comer tres años de cumplimiento efectivo, como mínimo.
-lo habían dejado libre y yo le dije que no se presentara, que lo iban a dejar adentro. pero el boludo no me hizo caso y ahora está hasta las rebolas.
-bueno, pero no iba a quedar prófugo si no se presentaba, no era peor...
-y bueno, pero que te agarren después, no mansito como un boludo, entregadazo.


creo que dejé de arquear las cejas dos cuadras después de bajarme del bondi, en el centro. en todos lados leo mensajes para mí.

cuando sea grande quiero ser un microondas, una licuadora



escuchando: “making love to a vampire with a monkey on my knee” (captain beefheart)

consumiendo: “fasito muy rico, pinito de las sierras” (c. dixit, que todavía no se repone de la traumática sequía y rebautizó de esa cariñosa manera lo que en cualquier otro momento sería el infame, clásico lechugón cordobés.)


estoy escribiendo acerca de mis “épocas raras” para ver si sirve de algo. extracto de mi archivo x:

en diciembre prácticamente no pisé por el trabajo, me la pasaba encerrado en mi casa. casi no comía: medio kilo de helado al mediodía y un choripán a la noche, aunque a veces me pasaba un día y medio o dos sin comer. lo único que hacía era leer (poca literatura, mayoritariamente revistas de actualidad de diez años atrás y fascículos de historia de la aviación, segunda guerra mundial, guerra de vietnam y guerrillas de los años 70: swapo, ejército simbiótico de liberación, fracción del ejército rojo y cosas así. gastaba mucha plata en librerías de saldo) e intentar escribir. y correr. corría a la peor hora, a las dos de la tarde (temperaturas de hasta cuarenta grados, yo pesaba ciento treinta kilos), con dos buzos, pantalón de jogging con bermuda encima y gorro de lana. iba por la avenida de circunvalación hasta atrás del aeropuerto, una zona apacible pero bastante deprimente. cosas que recuerdo que ví: la perra que comía cadáveres de perro, un santuarito o no sé cómo se dice del gauchito gil, siempre con velas prendidas debajo de un árbol. el árbol estaba lleno de cintitas rojas. siempre que pasaba por frente al santuario sentía un miedo infantil. quiero decir, de intensidad infantil.
había una especie de represa/basural donde se bañaban los chicos de la villa del nylon. siempre había olor a basura quemada, y me entristecía mucho mirar a los chicos jugando entre y con la basura. una tarde ví cómo se bajaban cuatro tipos de un opel k 180 hecho recontraporonga a revolver basura. se bajaban desperezándose cancheros, acariciándose las panzas, como los viejos que van al shopping.
la otra que hacía era ir a la parte de atrás del aeropuerto a ver los despegues y aterrizajes. para llegar a la valla tenía que caminar como dos kilómetros entre unos pastizales bastante altos que había, llenos de perdices. yo iba de la recontra cabeza y disfrutaba mucho de escuchar el ruido de las diversas alimañas apartándose furtivamente a mi paso. y las perdices, que salían volando a cada rato, tipo el video horrible ese de diego torres que saltan los pescados por todos lados. yo pensaba que qué raro que no viniera nadie a cazar, a veces me daba miedo de que alguien me volara la cabeza de un escopetazo, algunas tardes me daban ganas.

siempre me parece estar saliendo de la demencia. quiero decir: cuando pienso en dos años atrás digo “cómo puedo haber estado tan hecho mierda”, el problema es que hace como dieciocho años que pienso lo mismo de los dos años anteriores, no sé si se entiende. no es el mayor de mis problemas, de todos modos. ojalá.


“estoy harto y cansado del río, las estrellas que tachonan el cielo, este denso silencio funerario. para pasar el tiempo hablo con el cochero, que parece un anciano...me cuenta que en este río oscuro, prohibido, abundan los esturiones, los salmones blancos, las anguilas, los lucios, pero que nadie los pesca” (“en siberia”, anton chejov)

mi amigo leandro, después de enrostrarme todo lo que está garchando y lo feliz que es (lo que es más o menos como no sé, mostrarle al chico de la burbuja un video de gente vacacionando en jamaica) me cuenta que tiene unas terribles ganas de venir a córdoba. no entiendo como alguien puede querer venir acá.

Saturday, April 16, 2005

Friday, April 15, 2005

es lo que hay

mi terapeuta ahora me hace ir dos veces por semana.
en yahoo tengo 885 mensajes sin leer.
en hotmail ya no entran más mensajes.
desenchufé el celular a la mierda.
no me las arreglo para hacer tiempo para escribir.
agónicamente hago un programa de radio del que no me gusta ni el nombre. pueden sintonizarlo vía web (si el centro de cómputos no nos regala ninguna sorpresita) los sábados de 22 a 24 en www.frc.utn.edu.ar ,ahí buscan el link de la radio y si la vida de ustedes no tiene ningún sentido pueden perder dos preciosas horas de existencia.

Wednesday, April 13, 2005

revista condorito:los chistes eran horribles. yo leía la revista porque me ratoneaba con pampita (la novia de condorito) y porque me parecían alucinantes los detalles de fondo en los cuadritos: los cocodrilos metiéndose por las ventanas de las casas, los sonámbulos por la calle con camisón y gorro con borla, los anuncios de gaseosa pin (“tome pin y haga pun”), el jabón sussio, el bar “el tufo” y una cuantas más. estaba buenísimo eso.

cómo será que ando que recién hoy, martes 12 de abril me clavé la primera paja como la gente de todo lo que va del año. descubrí que no está bien ir al gimnasio inmediatamente después de hacerse tocamientos, el rendimiento se ve francamente reducido.

“judá tomó para su primogénito er a una mujer llamada tamar. er, el primogénito de judá, fue malo a los ojos de yahveh, y yahveh lo hizo morir. entonces judá dijo a onán:
-cásate con la mujer de tu hermano y cumple como cuñado con ella, procurando descendencia a tu hermano.
onán sabía que aquella descendencia no sería suya y así, si bien tuvo relaciones con su cuñada, derramaba a tierra, evitando el dar descendencia a su hermano. pareció mal a yahveh lo que hacía y le hizo morir también a él.” (génesis, xxxviii: 6-10)
así están las cosas con yahveh: si no le gustaste, cagaste

Sunday, April 10, 2005

tras un manto de neblina


esta es una foto impresionante tomada por la fragata inglesa broadsword, si la amplían van a ver mejor que son dos a4 argentinos volando rasante a casi mil kilómetros por hora antes de meter las bombas que mandarían a pique al destructor coventry en la guerra de malvinas. por si hace falta aclararlo, las explosiones en el agua es la artillería antiaérea de los barcos. el avión de la izquierda es el del entonces capitán marcos carballo, a quien conocí el viernes pasado en una conferencia que organicé en la facultad por el 23 aniversario de la guerra. después estuve comiendo asado con otros pilotos que volaron en las islas, escuché algunas anécdotas impresionantes que no le interesan a nadie salvo a los plomazos que nos gustan los aviones.

ayer sábado estuve comiendo pizza de garrón en la conferencia de prensa de ian anderson, éramos siete personas, sobraba pizza y logré sacarme una foto con el inventor de jethro tull. cuando la tenga, la exhibo para que se rían de la cara de gilastro con la que salgo. el recital me decepcionó un poco, está fusiladísimo de la voz y el uso que le dió a la orquesta que lo acompañaba es el que le daría no sé, diego torres o ricardo arjona, un colchón de cuerdas que quitaba cualquier emoción al asunto. la versión de aqualung mezclando ese colchón suavizante de orquesta-dignificadora-de-música-menor y una base rockera tipo rock-duro-para-tipos-con-mas-de-cuarenta-años fue francamente deleznable. yo critico porque entré gratis, si hubiera tenido que pagar capaz me hubiera parecido bueniiiisssimo.

por lo demás, nada, el sismógrafo de mis emociones no registra la más leve alteración, la aguja no se mueve de cero. no me interesa nada de lo que hago y me están apareciendo con toda tranquilidad unas ideas bastante peligrosas. los dejo con el poema de tennyson sobre el kraken:
Bajo los truenos de las superficie,
en las honduras del mar abismal,
el Kraken duerme su antiguo, no invadido sueño sin sueños.
Pálidos reflejos se agitan alrededor
de su oscura forma;
vastas esponjas de milenario crecimiento y altura
se inflan sobre él, y en lo profundo de la luz enfermiza,
pulpos innumerables y enormes baten
con brazos gigantescos
la verdosa inmovilidad,
desde secretas celdas y grutas maravillosas.
Yace ahí desde siglos, y yacerá,
cebándose dormido de inmensos gusanos marinos
hasta que el fuego del Juicio Final caliente el abismo.
Entonces, para ser visto una sola vez por hombres y por ángeles,
rugiendo surgirá y morirá en la superficie.

Monday, April 04, 2005

el único mono del mundo en el globo de la muerte


caen a tierra
las malvas, y las pisan
los del festejo.

estoy aquí
por estar, y la nieve
sigue cayendo.

¿es que al final
no tendré más vivienda
que cinco pies de nieve?

yo soy un huérfano
yo soy una luciérnaga
que no da luz

estuve leyendo una recopilación de haikus y encontré estos cuatro. el primero es de shiki y los otros tres son de issa. la compilación no trae datos acerca de quién putas son issa y shiki ni de qué época son, pero los haikus están bastante buenos, después pongo otros. hay algunos bastante boludos también:

¡que frescor da
cuando no llega el moño
al cuello del kimono!
(éste es de un tal “sono”)

el que pasó fue el fin de semana más inútil de mi vida, y el domingo a la tarde para rematarla, me engripé con un entusiasmo digno de mejor causa. mucha fiebre, estaba en cama tapado y con chuchos de frío, y lo único que podía hacer era mirar la tele, que en realidad funcionaba como un disparador de pesadillas. aparte de los banana splits en boomerang (buenííííísimos los banana splits), lo único que creo recordar de dieciséis horas de pasar canales es al cuerpo del papa tirado con un palo en la mano y todos esos programas horribles de people & arts que decoran casas, jardines y cambian el look a personas.
los católicos y en especial los argentinos de cualquier religión creo que están contentos porque tienen un cadáver sobre el cual cebarse durante unas semanas sin parecer muy retorcidos. que les aproveche.

encontré fotos de un calamar gigante varado en kyoto. un calamar gigante chico (algo menos de cinco metros). hay una serie de fotos del bicho en la superficie, completamente perdido, tanteando con los tentáculos la pared de una especie de muelle de piedra, tomando contacto con un mundo por completo desconocido. en las últimas fotos muestran cómo los simpáticos nipones lo sacan del agua y lo matan para exhibirlo. recorté la foto que está aeeiba de todo esto, se puede ver a un japonés con una linterna atándole una soga alrededor de la cabeza. miren esos ojos (ese ojo, en realidad). un cerebro sin oxígeno (en la superficie los calamares gigantes mueren de anoxia, esto ya lo dije pero como dice mirtha legrand “el público se renueva”) teniendo sin embargo, restos para la sorpresa, el asfixiante desconcierto.
ahora que digo un calamar gigante chico, me acuerdo de un circo que pasó por saenz peña y promocionaba como una de sus atracciones al “enano más alto del mundo”. a mí y a mi hermano nos dio mucha curiosidad y les rompimos los quinotos a mi padre para que nos llevara a ver al enano más alto del mundo. resultó, claro, ser una persona de estatura normal (nosotros nos habíamos imaginado un enano de no sé, cuatro o cinco metros de alto). podría haber aprendido algo de ese engaño, pero creo que fue al revés, me anclé en ese tipo de curiosidad por cosas “raras” que a la larga son decepcionantemente comunes y no significan ninguna respuesta a nada.
ahora los circos vienen más crueles, me parece, el último que vino acá hizo propaganda con altavoces desde un avión: “el único mono del mundo en el globo de la muerte”.

hechos inquietantes: según la australian commonwealth scientific and industrial research organization, el ganado eructa tanto metano que podría estar cambiando el clima del mundo.

soy como un remedio: dos por ciento principio activo, el resto excipientes. un comprimido de 96 kilos.

Wednesday, March 30, 2005

asesinó a su esposa inválida, la enterró en el patio y vendió la pierna ortopédica!

hoy tuve terapia. sesión bastante pedorra, me cortaron más por hastío que por conveniencia terapéutica, suerte que voy por mutual. después me compré “los agonistas de casey” de richard mc kenna. había leído en algún número de “el péndulo” una especial recomendación de este libro. sin embargo para decidirme fue necesario encontrarlo en una librería de saldos a cinco mangos y leer lo siguiente en la contratapa: mc kenna se dio cuenta de que quería ser escritor a los treinta y seis años, tenía cuarenta cuando vendió su primer cuento y cuarenta y cuatro cuando publicó su primera novela, ganadora del premio harper. me gustó porque dije bueno, no todo está perdido, todavía quién te dice, etc. el moco es que bueno, tenía cuarenta y seis cuando palmó de un infarto mientras dormía. antes de eso había dicho: “espero vivir cien años y escribir algo todos los días”. haw haw, el argumento de la típica película de sábado a la noche en canal nueve después de “alta comedia”.

¿qué fue de patricia palmer? (ahora que en la tele adaptan cualquier boludez que se hizo afuera, no es mala idea para una versión argentina de twin peaks)

lo gracioso es que me subo al bondi y empiezo a leer las primeras líneas del primer cuento (el que le da nombre al libro):

“nadie puede morir como quiere. hay que atenerse al reglamento.
por eso estoy aquí, en esta sala para tuberculosos, con otros nueve. instrucción básica para morir.
el asunto es por etapas. primero una sala grande: te sales y te paseas y te llaman señor. después, si haces méritos, te ascienden a esta sala de aislamiento y te llaman carlitos.”

qué tal pascual.

tengo que preparar el programa, son las doce de la noche y grabamos mañana. el primer programa salió bastante pedorro, pero va a andar bien si hablamos menos. creo. el nombre de mi coqueta audición es “fea la actitud” y sale por la radio de la utn (94.3 mhz de frecuencia modulada) los sábados a las 22 más o menos, en la radio los horarios son flexibles. próximamente en internet. también cd, cassettes y magazines. más adelante gorro bandera y vincha. entre otras cosas, es muy probable que contemos el caso del barrendero que mató a su mujer y vendió la pierna ortopédica (la de ella, que si no la historia no tiene gracia).

política universitaria. una frase excelente escuchada en el pasillo de decanato: “porque una es casualidad, dos puede ser coincidencia pero hijo de puta si son tres ya es que me estás cagando”

bueno, nos estamos viendo.

Monday, March 28, 2005

semana santa

sábado de gloria, asadito con amigos. josefina (poco más de dos años) está en la hamaca paraguaya y hace como media hora que me tiene hamacándola. cuando paro me pide que siga, hasta que protesto:
-bueno jose, me canso yo también. soy humano.
-no sos malo
-no digo que soy malo. digo que soy humano.
-no sos humano.

canal 26, domingo de pascuas: vía crucis en el cottolengo don orione. cuatro internos disfrazados de romanos (un poco precarios los disfraces: la mayoría usa jeans) flagelan sin ganas a un cristo gordo que lleva una especie de pañales gigantes y una cruz que le queda chica. después lo suben a otra cruz, lo atan y un centurión con evidente síndrome de dawn le clava (éste sí con bastante énfasis) una lanza debajo de la costilla.
el cura organizador del evento declara: “así jugamos un poco y de paso cristo está presente”.

entre la madrugada del sábado y la mañana del domingo estuve armando uno de esos rompecabezas tridiensionales de madera que son esqueletos de dinosaurio. éste es un braquiosaurio. me volví mono para armarlo pero quedó lindo. y grandote, mide un poco menos de un metro.

hoy me vine al trabajo silbando "shout to the top" de style council.

Wednesday, March 23, 2005

pero qué bonito

ay virgencita que luces
ojos de dulces miradas
que vieron pasar espadas
que dieron paso a las cruces
brillen de nuevo las luces
del filo de las espadas

(tonada que les hacían cantar en el instituto privado "don jaime" a los alumnos, entre ellos los hijos del futuro general videla)

esto y aquello


hoy es un nuevo día
la primera idea: la agonía
es tan duro convivir sin alma
soñar vejez y llorar sin respirar
hoy es un nuevo día y está bien, la culpa es mía
hay luz, es la mañana y el sol brilla

así puesto no parece la gran cosa pero es la letra de un temazo de cyro y la liga premier, la banda donde toca mi amigo fabián.

hace un tiempo que ando bastante en otra cosa, ocupado con cosas que ya conté y la verdad que no le importan a nadie empezando por mí mismo. por un lado mejor porque no pienso. me embola no tener tiempo para escribir, pero si me siento a escribir sufro como un conchudo y me quiero cortar la garcha en fetas (lo mismo que si pienso) así que bueno, creo que por ahora es negocio.

estoy escuchando rjd2, “chicken bone circuit”. esteeeeemmm... sigo sin comprar faso. me regalaron, esto que estoy fumando ahora. yo dije que no compraba.

miento: sigo pensando, qué cagada.

lo escribí en un par de lados y no sé si acá. el recuerdo de mis años pasados (los últimos veintiséis, más o menos) es una bola confusa sin continuidad cronológica. algo así como ese recurso que se usa en los dibujitos animados o en historieta para graficar una pelea caótica: una nube en movimiento de la que salen gruñidos, quejidos, patadas y piñas. con los últimos años el tema se acentúa bastante, los acontecimientos están desparramados en el piso, fragmentados y enquilombados. probablemente porque he vivido como si mi vida no me perteneciera, no recuerdo tener sentimientos (no lo digo haciéndome el áspero, lo que pasa es que no encuentro las palabras que describan bien la sensación).

me siento como en una carrera de autos en la que todos largaron hace rato mientras yo todavía estoy tratando de armar el auto, sin saber cómo funciona un auto, sin saber siquiera qué mierda es un auto y si por un milagro terminara de armarlo no sabría ni siquiera cómo subirme al auto, ni para qué.
he tenido recreos, si no creo que no hubiera sobrevivido. mis actitudes más “destructivas” me han mantenido vivo. escondido y destruyéndome la fui pechando. no hay otra, como dicen los viejos. no hubo otra, al menos.

uno de esos recreos ha sido de lunes a viernes durante no sé, diez años, salir del trabajo y fumar un porro en un descampado grande que hay en la ciudad universitaria (para los que la conocen, el descampado cuyos límites son la avenida valparaíso, el comedor universitario y los fondos de la tecnológica). mi inteligencia se recalentaba por el esfuerzo que significaba mantener los múltiples frentes de mentiras que tenía abiertos, uno por cada persona con la que me “relacionaba”. y entonces, en el medio de ese descampado, mientras me invadía esa sensación relajante del fasito y dejaba de ser un proyector de hologramas, creo que tenía lo más parecido a una integración con algo. una de las cosas que hice durante casi todas esas tardes durante esos años fue mirarme a los ojos con una lechuza. no sé cuanto viven las lechuzas, capaz que fue más de una. el hecho es que si yo salía cuando hacía la luz que hay a las seis de la tarde en invierno, iba a encontrar parada siempre sobre la misma piedra una lechuza marrón y blanca. con el correr del tiempo, nos acostumbramos a ese encuentro y la lechuza me dejaba acercarme bastante (casi tres o cuatro metros) sin escaparse. nos mirábamos un rato largo. eso era lo más parecido que tuve durante ese tiempo a un contacto real con el universo que me rodeaba. a la luz de dos cosas que puse acá hace unas semanas (y no nos engañemos, a lo de la cabeza que estoy al escribir esto), el poema de ferlinghetti y lo de pirozzi sobre la tortuga que miraba con los ojos de todas las tortugas, medio que asoma una explicación: como en el poema de ferlinghetti, tengo el vicio de por ahí agarrar “un objeto o persona sospechosa” y sacudirlo adelante mío como si pudiera explicarme el mundo. y sí, como dice pirozzi, en ese único momento del día yo me sentía explorado, traspasado, conocido, explicado por el universo en la mirada de esa lechuza que era el resultado de la evolución de millones de años de miradas de lechuzas, antepasados de las lechuzas y primeros reptiles con plumas y últimos reptiles sin plumas. esos millones de animales me miraban sin curiosidad y pensaban: que animal extraño, que animal perdido.

Friday, March 18, 2005

si star trek fuera una biografía de mi persona, la frase del comienzo sería “el universo, la gran cáscara de banana...”


con esta cara ando estos días

haw haw haw tranquilos amigos era un chiste, yo también estoy podrido de las frasecitas tipo “pido limón y me traen sambayón”. así que pongo esto que está muy bueno:

nada se esconde al gavilán inmóvil; arden sus ojos amarillos

y ésta es su narración: aguas enfermas, mendicidad de rostros invisibles.

no hagas incesto en los armarios, guárdate: albergan asma, tribulación, espíritus,

quizá días y alas desesperadas.

siéntate ya a contemplar la muerte

(antonio garmoneda, “aviso negro”)

se me ocurrió que voy a escribir un cuento que se va a llamar “un pitbull con parvovirus, una lata de arvejas congeladas y lo que darwin no dijo sobre

el origen de las especies” y que va a girar alrededor de esto:

mi hermana tenía un pitbull que se llamaba paco y de cachorro había tenido parvovirus. ella lo había cuidado en su regazo durante dos meses en los que el perro se estuvo muriendo casi todos los días. hasta que un día se salvó. y era muy gracioso porque el perro se había acostumbrado tanto a estar en brazos que después era una terrible bestia de no sé cuantos kilos y la lengua del tamaño de un bife grande y apenas podía se te subía encima. con los años fue evidente que la enfermedad había seguido actuando sobre el cerebro y de a poco fue perdiendo coordinación muscular. primero se acalambraba o se caía, después casi no podía caminar.
un día (era invierno y hacía un frío de la puta madre) estábamos tomando mate mientras mi hermana preparaba la comida. habíamos estado hablando toda la mañana, cada uno a su manera y por su lado estábamos atravesando una época rara. habíamos fumado bastante y estábamos discutiendo que influencia habría tenido la genética en nuestra manera de ser. habíamos estado leyendo “el gen egoísta” y la íbamos de entendidos. habábamos del azar combinatorio del acervo génico: en general la reproducción sexuada es “económicamente favorable” para la especie porque produce contínuas mutaciones y de esa manera acelera su evolución. estábamos de acuerdo en que éramos mutantes cercanos a la categoría “salto cuántico” (pero para atrás, no la clase de mutantes destinada al éxito evolutivo). nos había tocado una sumatoria de genes más chau que hola.
mi hermana me pidió que le alcanzara una lata de arvejas congelada que había en el freezer. mientras sacaba la lata miré al patio por la ventana de la cocina. aparte de paco, en la casa había una perra que esos días había entrado en celo. me quedé colgado un rato largo mirando los infructuosos intentos de paco por cepillarse a su compañera de patio. pilas le ponía, pero no se las arreglaba para otra cosa que tropezarse y revolcarse en el piso. cerré la puerta del freezer y golpeé suavemente la lata contra la pared.
-no hay que subestimar la influencia de los factores externos.- dije- lo más probable es que en el momento de nuestra concepción nuestro padre haya sido un poco menos torpe que ese perro y nuestra madre haya estado un poco más tibia que esta lata de arvejas.

el cuadro que más me gusta se llama “jesús dog” y no sé de quién es, lo ví en una revista norteamericana que se llama “ART? alternatives” que me fue prolijamente sustraída. en el centro del cuadro hay un enorme pitbull todo tatuado (en el pecho tiene un jesús señalándose el corazón encerrado por una corona de espinas) y es un gran relato. a un costado del perro hay un bebé parado, levantando sus manos quemadas y humeantes. abajo, un rótulo: “lost orphan”. abajo del perro dice: “él se puso de pie y los huérfanos lo siguieron a casa”.

Monday, March 14, 2005

“es según se desee, patético o aterrador o repugnante cómo el joven borcher se esfuerza por llegar a mi casa. siempre fue un loco. incapaz para cualquier trabajo, abandonado por su familia y alimentado sólo con lo imprescindible, vagaba el día entero, en especial por el pantano. a veces yacía durante días y noches en un rincón de mi casa, después faltaba otra vez durante varias noches.”

esto de arriba es kafka (“fragmentos de cuadernos y hojas sueltas”). estos últimos días estuve como flotando en la nada. aprendí tan bien a escaparme, a ocultarme, que yo mismo no puedo encontrarme ahora. esta nada es lo que realmente soy, lo otro es disimulo (uno muy muy bien elaborado, algún crédito tengo que darme). con el correr de los años me he convertido en un movimiento, sin que haya nada que se mueva. sigo hojeando este libro:
“te formulo una pregunta, no me contestas, ¡si me respondieras, si tus labios se abrieran, los ojos muertos se animaran y sonara la palabra que está designada para mí!”

en el chateau hay partido (creo que belgrano-racing de nueva italia), desde acá se escuchan los gritos de la turba. envidio a toda esa gente que puede ser feliz con, o que encuentra algún sentido en, aunque sea un momento, la nada.

después de escribir esto fui al cine sin cambiarme: bermudas de jogging recortado con aproximadamente cuarenta y cuatro agujeros, algunos de ellos bastante grandes y las zapatillas que uso para ir a correr. la remera estaba sólo usada tres días, pero en el clima inodoro del cine las bermudas y las zapatillas se revelaron de una fetidez de naturaleza casi saddamhusseinesca. estoy decidiendo entre lavarlas y quemarlas. si lo estoy pensando es porque debería hacer lo primero, pero si me conozco, voy a intentar con lo segundo. ví “crimen ferpecto” (un relojito salvo los últimos cinco minutos) y “manchester 1970/1990”, excelente.ahora son las 8:30 de la mañana del lunes, me tomé mi primer clonagin con coca y estoy en el trabajo escuchando eric satie. uno no es lo que quiere, sino lo que no puede evitar.

Wednesday, March 09, 2005

poiltica universitaria

escenografía: oficina que bc comparte con otros ácaros estatales
personajes: turco a. (funcionario de segunda línea), bc (funcionario oscilante entre la tercera y la cuarta)

turco a.:-che, ¿qué mierda quisieron decir con ese cartel?
bc:¿cual?
turco a.:-el de dios y las sugerencias que está frente a decanato (refiriéndose a un cartel que puso mi agrupación y que dice: si dios hubiese querido que fuésemos tolerantes, nos hubiera enviado "las diez sugerencias")
bc:-ah, no, no quiere decir nada, es una serie de carteles con frases que hicimos, nomás... no es una chicana para nadie. en el segundo piso hay otros.
turco a.:-porque anda medio mundo traduciendo ese cartel, viendo a quien le pegan.
bc:- es recreativo turco, para que los lean y se rían un poco, nomás...
turco a.:-es que están todos tan susceptibles que no te extrañe que te lleguen a vos diez sugerencias...
bc:-mirá turco, con tal de que no me llegue UNA sugerencia...
turco a.:-si te llega ESA, perdé cuidado que no va a ser una sugerencia, haw haw haw...
bc:-mas vale, hew hew hew...

silencio reflexivo y telón.

Monday, March 07, 2005

embole en cumpleaños y mini miscelanea entre pelotuda y algo macabra

anoche me llevaron a un cumpleaños en el que no conocía a nadie, cerca de mendiolaza. menos mal que había para fumar una mentita de las sierras grandes, bastante rica. le dí un background de varios vasos de fernet con coca y pude tirar bastante. que yo no la pase bien no es ninguna novedad, pero lo cierto es que nadie se estaba divirtiendo demasiado. en general, la gente era del tipo ex sicobolche que tiene una 4x4, vive en un country y escucha joaquín sabina o esa porquería de cerati con no sé que poronga de orquesta sinfónica (para bailar pusieron redondos, los piojos, la bersuit y un para-terminar-de-ser-irritante-compilado de la mona jiménez). como no me daba bola con nadie, estuve dando vueltas por el jardín y escuchando conversaciones que estaban a miles de millones de kilómetros de mi fina sensibilidad. lo más parecido a una charla que tuve fue con un dentista al que le gustaba pescar. me asombré del tiempo que podés mantener una ficción de comunicación emitiendo solamente monosílabos, como jugando al tenis en un atari pero manteniendo una posición defensiva, entendiendo esto por sólo devolver las pelotas y que el otro haga el esfuerzo. problemas en el pique de la boga y el pacú, en el paraná ahora no sale nada porque está lleno de tramallos y cosas como ésas. mientras me duraba la parte piola de la curda decidí llevarme un vaso bien grande de fernet a la vereda. ahí me quedé solo como cuarenta minutos, bebiendo taciturnamente y dejando fluir mis “ideas”. acariciaba un viejo huskie siberiano que tenía una pata amputada. miraba los autos de los asistentes a la fiesta y decidí que si yo fuera una persona con alguna onda, lo único digno que me quedaba por hacer era chorearme todos los pasacassetes de los autos y picar llanta. durante una veintena de segundos lo pensé bastante en serio.

ahora estoy sobrio de vuelta, lástima. hace un calor del orto y no sopla nada de viento. la tormenta que prometía aliviar la situación se ha perdido en el horizonte. me corto las uñas y pienso en que es inevitable el hecho de que me voy a volver a poner cursi y voy a terminar escribiendo algo sobre mis días tratando de olvidarte, como los perros que se muerden la herida para lastimar al dolor (dichosos los perros que son inocentes: no saben escribir y lo más parecido al amor que conocen es, cada tanto, el olor a concha flotando en el aire). no va a ser hoy, de todas maneras. y espero que no sea mañana, tampoco.

busqué lo de la rebelión de las coletas en kumamoto, pero es largo y me da fiaca ponerme con eso. encuentro sin embargo esto de yukio mishima que está bueno: (la muerte elegante de un joven debe ser) “como un kimono de seda que, arrojado sobre una mesa pulida, se desliza suavemente hacia la oscuridad del suelo.”

mi asesino en serie preferido es dennis nilsen, que escribió cosas como “supongo que debo ser un psicópata creativo que en una situación de pérdida de raciocinio, pasa a ser temporalmente un psicópata destructivo, estado provocado por la ingestión rápida y excesiva de alcohol. en el fondo de mi subconsciente yace una sensación de aislamiento total. tuve experiencias de relaciones sexuales con hombres y mujeres, antes de mi primer asesinato. después fui incapaz de toda relación. me repelía a mí mismo. sólo dios sabe lo que pasa por mi mente cuando queda atrapada por el desenfreno destructivo. tal vez el instinto astuto y asesino es la única abstracción que emite un cerebro que desconoce toda moralidad. podría ser un desvío exagerado de mi necesidad de ayudar a la gente.(...) la víctima es la bandeja sucia después de la fiesta y lavarla es una tarea rutinaria.”

“me gustaría que pudieran reunirse conmigo: estoy a treinta mil pies de altura y rodeado por sesenta migs” (mensaje de radio de un irónico piloto de f-86 sabre, durante la guerra de corea)

bueno, esto yo. y ustedes qué tal, qué onda. la pregunta es retórica, no le den bola.

Thursday, March 03, 2005

degollar a dos mil hombres toma su tiempo

gran parte de mi rengo enciclopedismo (e´cir, conocimientos livianos e inútiles sobre un amplio abanico de cosas, a los cuales nunca les sacaré un mango) se lo debo a mi costumbre de ir a cagar con una revista bajo el brazo. hoy por ejemplo me entero de lo siguiente:
camerone (méxico), 30 de abril de 1863: sesenta hombres de la legión extranjera francesa, contratados como mercenarios por el emperador maximiliano, custodiaban un cargamento de oro en un viaje de veracruz a puebla. estos escasos hombres, bajo el mando del capitán danjou (manco, veterano de la guerra de crimea), se toparon con una columna de dos mil rebeldes. luchando, se las arreglaron para abrirse camino hasta una casa de campo abandonada. allí resistieron durante casi doce horas hasta que quedaban cinco legionarios en pie. estos cinco legionarios cargaron contra esa columna de dos mil hombres. de los cinco, sobrevivieron tres.
todos los años, el 30 de abril los legionarios se reúnen en reconocimiento al valor extraordinario de estos hombres. se recuerda el desarrollo de esas doce horas de batalla (subrayo: sesenta hombres contra dos mil). en aubagne, cuartel central de la legión extranjera, se hace desfilar con gran solemnidad ante la formación, la mano de madera del capitán danjou. todos los legionarios se cuadran ante ella.

lo de camerone me hace acordar de otro ataque romántico, durante la “rebelión de las coletas” en kumamoto (1800 y algo). doscientos samurais armados únicamente con katanas atacan un cuartel del ejército regular japonés donde duermen más de dos mil soldados. el polvorín del cuartel está cerrado herméticamente y las bayonetas son un arma francamente inferior frente a las katanas. el combate se desarrolla con lentitud “entre otras cosas, porque degollar a dos mil hombres toma su tiempo”, dice ejerciendo un macabro sentido del humor el tipo que relata la cosa donde la leí. finalmente, alguien consigue entrar al arsenal del cuartel y con armas de fuego... bueno, la cosa ya cambia: los samurais prueban en sus entrañas las mieles del progreso. hay una crónica muy interesante de los suicidios de aquellos que lograron huir, algún día voy a buscar el libro y voy a poner algo más completo sobre el tema.

no sé a donde quiero ir con esto. bueno, tampoco tengo que ir a ningún lado, no sé por qué me preocupo.

hoy tuve terapia, una sesión más bien chotona. ahora estoy escribiendo esta pelotudez y escuchando “dandy in the underworld” de t. rex. hace dos semanas y pico que no fumo porro. los ansiolíticos (clonazepam) se han revelado como una cosa completamente inútil, la gente que aguanta tomando eso son asquerosos aficionados. estoy huérfano frente al mundo. pero quién no.

desde méxico, la amiga juanita asesina preguntaba por mi novela. hace una semana que no escribo nada, ya dije: me siento frente a la máquina y la miro como si fuera de ella la culpa. estoy haciendo otras cosas: arreglando mi ex casa para alquilarla, tomando exámenes de ingreso a la facultad (pobres pibes, uno me preguntó que quería decir “incidencia”), preparando un programa de radio, haciendo los trámites para empezar un posgrado (entre otras cosas tramitando mi título de ingeniero, cosa que no hice desde que rendí la última materia, hace ya un tiempito laaaaargo) y empezando a leer documentos para una consultora en calidad que me puede llegar a tirar trabajo por afuera de la facultad, porque a fin de año me quiero ir a algún lado donde no sepa el idioma que se habla (así tengo una justificación para no entender nada). el buen momento más próximo llegará, si todo sale bien, a fines de diciembre, cuando prenda el primer caño de la temporada.

ahora se me ocurre: capaz que yo entiendo DEMASIADO, lo suficiente para estar desconcertado ante cómo se las arreglan los demás para vivir alegremente y como si nada. vivir es algo muy raro, no sé cuál es el negocio. vendrán tiempos mejores, digo dando livianamente por sentada la existencia de conceptos tan extravagantes como los de “tiempo”, “mejoría”, “futuro”. en fin.
debajo de esto va parte del mamotreto por el que preguntaba la amiga juanita.
Los primeros dos días no pudo dormir. Estaba poseído por una confusión cuántica de sensaciones desagradables. Algunas eran razonables: la incomodidad ante la ajeno de la casa y su deprimente contenido, el rechazo a la ominosa suciedad, la extrañeza ante la repentina falta de rutina y obligaciones. Otras no podían ser descriptas. Sentía anímicamente el malestar que se tiene ante la primera gripe al comenzar el otoño, esa coexistencia febril entre frío y calor.
No terminaba de acomodarse a la idea de que ESTABA ahí. Lo asqueaba sentarse en esas sillas cubiertas de polvo, o tocar siquiera cualquier cosa, porque todo estaba impregnado de esa mugre pegajosa y maligna, así que pasó muchas horas deambulando circularmente, como un autito chocador averiado por los atiborrados cuartos de la casa, observando sin detener la vista en nada en particular. Cada tanto, para descansar, iba al patio y se sentaba en una piedra. No había en la casa nada comestible y no tenía ganas de salir a comprar. Las pocas veces que tomó agua lo hizo directamente de la canilla del patio. Al cabo de esos dos primeros días insomnes, venció la repulsión y se acostó en el sofá. Durmió profundamente durante seis horas y media. Tuvo una sucesión de sueños pastosos y repetitivos en los que se escapaba de un corral y era acribillado a escopetazos en una vereda, frente a una casa desde la que alguien, oculto, lo miraba. La situación en sí (su asesinato) no tenía nada de angustiante, estaba teñida de una sensación casi religiosa de que “así debía ser”. Contemplaba las pequeñas explosiones de su piel y percibía el efecto particular de cada perdigonada perforando la carne y astillando los huesos. Lo inquietante era que si bien cambiaban las veredas, las casas y la apariencia de sus ejecutores, la persona que lo miraba oculta era siempre la misma. Cuando se despertó no se acordaba de nada, pero tenía la sensación no racionalizada de que algo, en algún lado, lo acechaba. Aparte de eso, se sentía etéreo, flotante.

Caminó como un fantasma hasta la estación de servicio y se metió en el bar. En veinte minutos tomó cuatro tazas de café con leche y comió tres alfajores de maizena. Después leyó el diario entero, sección por sección, nota por nota, en metódico orden, de atrás para adelante. Cuando terminó se quedó mirando el movimiento de los autos que entraban y salían. El tiempo que tenía por delante le parecía infinito y ajeno.
Volvió a la casa cuando terminaba de anochecer. Primero se sentó un rato en silencio y con las luces apagadas. Después prendió la luz del living y volvió a la pecera donde descansaban los dos extraños cadáveres resecos. Podían ser lagartijas. O pequeños lagartos. Pero la piel no era de reptil, era una piel delgadísima. Y esos filamentos que salían de la parte de atrás de la cabeza. Volvió a tener la tentación de agarrar uno para mirarlo más de cerca, pero la repulsión se lo impidió. Dio un par de vueltas por la casa. Sentía deseos de irse de ahí, pero tenía la certeza de que no había dónde ir. El mundo exterior era una gigantesca casa polvorienta, llena de basura y cadáveres resecos, iluminada con bombitas de 25 watts. Donde fuera, seguiría estando ahí.
Ubicó un televisor antiguo, blanco y negro. Le pasó un trapo húmedo para sacarle la tierra. Lo enchufó. Funcionaba, aunque la imagen no era de lo más clara en ninguno de los tres canales que agarraba. En los tres había noticieros. Dejó el canal que se veía mejor y asistió a un largo informe sobre la incipiente epidemia de rabia. Ya habían muerto ocho personas, entre ellas dos chicos. Los dos vectores de la enfermedad eran los perros y los murciélagos. La perrera había vuelto a las calles para sacar de circulación los animales callejeros, y estaba en marcha una fuerte campaña de fumigación. Había personas que protestaban contra la crueldad y el maltrato que sufrían los animales antes de ser llevados a la cámara de gas. Las imágenes mostraban dos empleados municipales abriendo las puertas de algo parecido a un contenedor bajito, en cuyo interior había una decena de perros muertos, las bocas abiertas y las miradas vidriosas perdidas en ningún lugar. Sacaban los cadáveres con un palo que en la punta tenía una especie de gancho. Uno de los empleados sonreía hasta que recordó que lo estaban filmando y adoptó una actitud grave. Murciélagos, pensó sin saber que pensaba. El común de la gente le teme a los murciélagos, probablemente por el mito de que chupan sangre, pero sólo unas pocas especies son vampiros. Los otros, animales ciegos y comedores de insectos, cargan con ese estigma y son perseguidos por crímenes que no cometieron.

Wednesday, March 02, 2005

él

él tiene broches en los ojos
con los que se prende a cada trozo de existencia
a cada vago rumor
de la naturaleza real.
y su ojo se fija en cada persona en cada cosa errante
y espera que se mueva
como un gato con un ratón blanco muerto
sospechando que oculta
alguna pequeña clave de la existencia
y él espera gentilmente que ello se revele.
ý él es tan manso como el cordero de dios
transformado en alocadas costeletas
y recoge cada objeto sospechoso
y recoge cada persona o cada cosa
examinándolo y sacudiéndolo
como un ratón blanco con un trozo de cuerda
que cree tiene vida
y lo sacude para que hable
y lo reanima en la sacudida
y lo sacude para que hable
y lee el guión de su cerebro
su jeroglífico de existencia
él es un radiotransmisor en dos piernas
y acerca el teléfono a su oído
y acerca el teléfono a su boca
y oye muerte muerte
él tiene una cabeza con una lengua colgante
en el fondo de su boca
y habla con una lengua animal
y el hombre inventó un idioma
que ningún otro animal comprende
y su lengua ve y su lengua habla
y sus propios oídos oyen lo que dicen
y se pegan a su cabeza
y oyen muerte muerte
y tienen un idioma para decirlo
un idioma
que ningún otro animal comprende.

(de "he", de lawrence ferlinghetti)
estoy con la cabeza en otro lado estos días y pongo cosas de otros. en breve, más registros de mi percepción deforme.

Monday, February 28, 2005

ninguna gota se derramó, y para ninguna más hay lugar


de ello depende, cuando una espada nos corta en el alma: mirar serenamente, no sangrar, recibir el frío de la espada con el frío de la piedra. por la estocada, convertirse en invulnerable despues de la estocada.

lo bueno, en cierto sentido, es desconsolador.

no solamente somos pecadores a causa de haber comido del árbol del conocimiento, sino porque no hemos comido aún del árbol de la vida. pecador es el estado en el que nos encontramos, independientemente de la culpa.

a la tarde, ante la sepultura de un epiléptico ahogado en un pozo:
reconócete no significa "obsérvate". obsérvate es la palabra de la serpiente. significa: hazte dueño de tus actos. pero tú ya lo eres, eres dueño de tus actos. por lo tanto la palabra significa ¡desconócete!¡destrúyete!, es decir algo malo, y sólo cuando uno se humilla mucho oye también lo bueno, que dice "para convertirte en el que eres".

(franz kafka,"cuadernos en octava")

Thursday, February 24, 2005

-Sólo algunos se alimentan de sangre –le estaba diciendo el murciélago a Cetarti. –La mayoría de nosotros come insectos. Somos animales tristes que volamos de noche.
El murciélago colgaba cabeza abajo y hablaba con una voz finita y granulenta. La pequeña boca se abría muy poco al hablar, pero lo suficiente para dejar entrever un fino par de colmillos.
-Estoy ciego. Vivo de comer insectos. Ahora nos están envenenando. Estamos muriendo de a miles.
Cetarti se sintió culpable y trató de ensayar una excusa.
-Es por el tema de la rabia. Ustedes y los perros...
-No todos tenemos rabia. No todos chupamos sangre. La mayoría de nosotros se limita a volar de noche en un mundo que nunca vamos a conocer sino por sus reflejos. ¿Por qué nos están matando?
Cetarti no tenía una respuesta. Quiso poder convertirse en murciélago, colgarse al lado de su interlocutor y esperar la muerte. Se escuchó diciendo unas palabras que no llegó a entender.
-Lo mismo es injusto-le respondió el murciélago-. Nos matan a nosotros, pero fíjese: el que tiene la boca llena de sangre es usted.
Quiso contestar pero notó que efectivamente, al abrir la boca la sangre se desparramaba por su mentón y manchaba una camisa blanca que traía puesta.
-Se da cuenta de lo que le digo- dijo el murciélago.
Abrió los ojos. La casa estaba a oscuras y de no ser por el rasguido de las patas de algunas cucarachas, en silencio. Miró la hora: eran las dos de la mañana. Permaneció un rato inmóvil, con los ojos fijos en el techo. Lo habitaba una gran incomodidad.

después de esto, cetarti sale a caminar y se enfrenta a tiros con canas y empleados de la perrera para salvar a unos perros cuyo destino es la cámara de gas (en la ciudad hay una epidemia de hidrofobia y la municipalidad está matando perros y murciélagos). se escapa en la camioneta y lleva a los perros a su casa para cuidar de ellos. como siempre, no hay reflexiones metidas en el asunto. pero ahora no puedo escribir nada más.

a la rabia le pusieron “hidrofobia” porque en un principio se pensaba que uno de los síntomas de la enfermedad era el rechazo al agua. pero los perros rabiosos no rechazan el agua. tienen la garganta tan cerrada que no pueden beber porque el agua no pasa. la conducta desesperada de los perros viene de la sed. está el deseo (la necesidad), está el agua. pero no pueden beber. la conducta de los perros rabiosos es consecuencia de la sed, la desesperante sed.

ayer tenía terapia, pero llamé para cambiar de día. tengo que ir el viernes. tomo nota de las siguientes cosas para charlar:
1/ inapetente en el terreno sexual. lo mismo intento algunos movimientos, no sé a santo de qué mierda. por un lado, está bastante claro que les gusto a las chicas. Pero cuando alguna me gusta y el asunto relativamente se encamina digo o hago algo que la hace retirarse amablemente y supongo, un poco asustada. estoy hablando sólo de garche. cuando el tema me interesa más seriamente, la cago más seriamente. las proporciones las respeto.
2/persistente sensación de ajenidad a la especie. síndrome de monstruo de la laguna negra.
3/estoy llegando al extremo de que ya no soporto ver a gente besándose. no veo pornografía porque me molesta ver gente cogiendo. las raras veces que veo televisión, no puedo soportar un programa en el que los personajes tengan conflictos derivados del ejercicio sexual (para colmo, ahora está lleno). lo único que miro son documentales sobre aviación o cuando engancho algo en el animal planet sobre animales extraños (dragones de komodo, cefalópodos abisales, medusas gigantes). lo más parecido que soporto a algo protagonizado por seres humanos es “american chopper” en people+arts, sobre un padre e hijo que se putean mientras arman motos choperas.
no escribo esto para que pongan algun comentario de que soy un pelotudo y etc etc etc. no estoy triste ni necesitado de consuelo fácil. hoy no hay chiste, amigos. otro día, capaz.

Wednesday, February 23, 2005

los freak brothers fumandose un caño en el auto de fat freddy frente al bar de la cañada


-es del año ochenta y nueve, mirá vos, tenías razón, yo pensé que era del noventa y uno, noventa y dos...esto carlitos es para mí lo máximo, una cosa casi como codona, para decir algo que vos dijiste hace un rato, esta hecho de una manera...
- y dice “sur” en la tapa...
- sí, tiene una como un triángulo, una esquina que es un bar y una pareja bailando, muy linda la tapa...
-ah, es de la película
-claro... está marconi en bandoneón, sentí eso...
-quien toca el violín
-antonio agri
-antonio agri, mirá vos...
-antes de que se muera
-y claro, mas vale... “adonde están, las tumbas de mi viiidaaa...”, he he...que buena letra...
-che, no lo veo mas a juan, no está más
-no, lo echaron a la mierda, no daba para más, trataba muy mal a la gente. Ahora está la lucy con unos horarios tremendos, los siete días de la semana de las diez de la noche hasta las siete de la mañana. Para mí la lucy es ya como esta mina que cantaba tangos, cómo es...
-norma pons.
-no, que laburaba con olmedo...
-beba bidart
-eeeesso, beba bidart. para mí la lucy tiene más noche que beba bidart
-y las cosas que debe ver acá...
-uh, me ha dicho que por ahí, siente que le pasan o directamente le meten una mano en el culo, son de terror...aparte te imaginás lo que son algunas manos de acá...
-¿y ella no dice nada?
-ah, no...los caga a pedos...porque acá vienen tipos que ni siquiera yo los conozco...hay un gordo por ejemplo, que viene todos los días a tomarse dos o tres whiskys entre las seis y las ocho de la mañana...¿cómo le das la cana vos a un tipo como ése? Yo ni en el verano amaneciéndome le pude dar la cana. Yo te soy franco, una vez lo ví al tipo, era un tipo gordo, de unos cincuenta años. “...las ruedas embarraaadas, del último organito...” sentí lo que es eso...
(...)
-y vendemos de estas pilas cien por día, ponele...es algo impresionante. Y no entiendo la cantidad monstruosa de pilas de reloj que cambiamos en la terminal. Cada diez minutos aparece un tipo a cambiar las pilas del reloj...
-¿todas las marcas tienen, gusi?
-hay varias marcas, sí.
-te voy a llevar mi reloj entonces, que le tengo que cambiar la pila
-dale pero traémelo acá y dámelo, yo me lo llevo y se la cambio y te lo traigo la semana que viene, y bancate esos días sin reloj.
-está bien. ¿y por qué eso?
-por que me pongo como tenso frente a la gente, cambiando todo...

Monday, February 21, 2005

la más esmerada chupada de medias que me han hecho

reparto:
bc como director de la radio
monstruito como operador
aníbal como conductor de programa

monstruito:- yo creo que a carlos habría que clonarlo.
aníbal:- que chupamedias que sos monstruito, para qué, para chuparle la pija a dos...
monstruito: (después de pensar y poniendo cara de esmero)- no no no, mientras que a uno le chupo la pija el otro me culea.

mi ex casa llena de mugre y la tortuga que te mira con los ojos de todas las tortugas

tengo que alquilar mi casa, es decir la casa donde estuve viviendo (la amiga kaiten usó el término “exiliado”) después de separarme. desde que me mudé (27 de diciembre) no volví a pisar ahí, y estuve el fin de semana empezando a ponerla en condiciones. si no supiera que fui yo, me hubiera preguntado qué clase de inmundo animal estuvo viviendo ahí. últimamente se me critica mi tendencia al lenguaje extremo, pero créanme que no estoy exagerando, más bien me quedo corto. abrí la puerta y quise ser otra persona, otra persona que nunca hubiera tenido que abrir esa puerta, que nunca hubiera tenido que habitar esa casa. entre las ocho de la noche y las dos de la mañana estuve separando revistas, fotocopias y apuntes para ver con cuales me quedaba y cuales tiraba. los atados de papel resultante deben pesar unos trescientos kilos. trescientos kilos de papel que yo había leído. cuadernos míos de la época que iba al taller literario que compartimos con kaiten, impresiones de internet con temática variadísima (desde fabricación de explosivos caseros hasta entrevistas con bob astles, la “rata blanca” de la dictadura de idi amín en uganda). tiré a la mierda las pilas de revistas “humor”, “el periodista”, “la maga” (¿qué hacían veintipico de números de “la maga” en mi poder?) y otras. me quedé con las “cerdos & peces”, “el porteño”, “fierro”, “el víbora” y una decena seleccionada de “página/30”, que igual son un buen toco. de las impresiones de internet hice una cuidada selección. los apuntes y libros fotocopiados que usé para recibirme de ingeniero volaron todos, salvo las fotocopias del beisser de física moderna y las del reed hill de física del estado sólido. mientras hojeaba ese montón de apuntes desfilaban ante mí palabras y conceptos que espero nunca más tenga que usar y ojalá pueda olvidar por completo. les regalo tres que uso para quedar bien en las fiestas:
1/la llama es una oxidación violenta.
2/la corrosión es un fenómeno electroquímico.
3/el ángulo vivo es una invitación a la rotura.
esos apuntes, esas revistas, esas anotaciones en cuadernos con pretensiones literarias me pusieron triste porque son señalizaciones del largo camino que me trajo hasta lo que soy ahora, que (aclaro por si es la primera vez que leen este blog) no me satisface en nada.
esos papeles deprimentes parte de mi pasado ahora esperan el destino que se merecen: ser la alegría de irma y héctor, una pareja de cartoneros que conozco de mucho tiempo de saludarnos bajo el puente de la avenida de circunvalación a las siete, siete y media de la mañana cuando yo me fumaba el primer porro de la mañana para ir a trabajar y ellos llegaban a revolver basura a ver qué sacaban (a fin de cuentas, mi trabajo en la universidad no es tan distinto). se van a hacer unos lindos mangos, encima es papel blanco que vale más, me dijeron. cuando vengan a buscar el papel los voy a esperar con el grabador y los voy a invitar con una coca cola.

“cerdos & peces” era un revistón. acá va una cosa que escribió jorge pirozzi en un número del año 91 (“el mundo ya era viejo cuando tu y yo éramos jóvenes”, decía chesterton, me cago en la hostia):

“así como la literatura es un producto del trabajo y logra desplazarlo, relegándolo a un lugar inferior, la tecnología desplaza a la ciencia que la engendró y de la que apenas es un residuo: tanto quilombo para inventar el láser y terminar escuchando a julio iglesias.

la cultura no tiene la menor importancia.

son distintas las plantas. hay unas que se ven en los terrenos baldíos. al lado de mi casa hay otra abandonada y en la terraza hay una planta que vulgarmente se llama “palán –palán” que solamente aparece en lugares deshabitados por el hombre. pero mucho más insobornable que el palán palán es la planta “castor blanco” que es una planta de hojas muy grandes y crece en los terrenos baldíos después de un largo tiempo de abandono. aparece solamente cuando se siente segura de que no hay humanos.

el castor blanco metaforea el paraíso.
el castor blanco está promovido por la eternidad, es una publicidad de lo eterno.
william blake decía que los coletazos de las ballenas y el rugido del león eran porciones de la eternidad. el castor blanco es la eternidad.

mi mujer grita porque hay una cucaracha y yo la mato de un pisotón. en el mismo instante aparece otra abajo del mostrador. es la misma cucaracha que yo maté. porque la cucaracha no tiene yo, ni fecha de nacimiento, ni cédula de identidad. esa cucaracha era todas las cucarachas. cuando mi tortuga se me queda mirando me ve con los ojos de toda su especie, con los ojos de todas las tortugas.”

ahora son las diez y media de la noche y estoy escuchando jimi tenor: “i want to be the taxi driver who takes you home tonight...”

este, bueno... eso.

espero que anden bien. me acabo de enterar que este año tenemos cinco feriados que caen en fin de semana, qué les parece.

Saturday, February 19, 2005

too bad about the kid


mi espíritu es inocente, pero mi cabeza está hecha mierda.

Thursday, February 17, 2005

-A mí me pesan las cosas que hice y las que ví hacer, no te creas. Soy humano.
-¿Y cómo aguanta?
-En mi situación, la única manera de no sentir culpa es estar muerto. Y yo no quiero estar muerto. Así que me la aguanto.
-¿Pero cómo hace?
-No sé, me la aguanto. Trato de no pensar mucho en eso. Es algo que pasó, de lo que ya no hay retorno. Fue una guerra, murió gente, listo, ya está... no jodamos más. Se perdió, se ganó, basta... Asunto cerrado. Darle más vueltas es buscarle la quinta pata al gato.
-¿Y quién ganó?
-¿A vos qué te parece?
-No sé, por eso le pregunto.
-Los que perdieron, pero perdieron-perdieron en serio la guerra, son los muertos. Para los que quedamos, viste...no sé. Pero los muertos, para ellos sí que terminó todo. Una lástima. Un minuto de silencio por los que no llegaron y después la vida sigue. Sin resentimientos. Yo soy un hombre sin rencores
-No creo que sea tan fácil.
-Mas vale que no es fácil.
-¿Y no se le ocurrió nunca pedir perdón?
-En lo único que me convertiría eso es en un tipo bien educado.
-...
-Preguntate de qué serviría. Si lo pensás bien, te vas a contestar que de nada. Y si no te lo contestás te lo contesto yo: no sirve de nada. Mis disculpas no van a levantar un dedo de ningún muerto, no van a volver a nadie a la vida. Sería más que nada un acto de no sé si decir, cortesía...
-Yo no digo ofrecer disculpas, digo buscar que lo perdonen.
Duarte volvió a servirse vino. Tomó un trago e hizo un rápido buche antes de pasar el líquido a la garganta. Cetarti adivinó los cientos de miles de bacterias atacadas por el alcohol, desprendidas de los dientes y encías y arrastradas en ese torbellino mitad etílico y mitad mal aliento.
-Vos sabés que no me llego a hacer bien una idea de qué tenés en la cabeza. Entendés las cosas de una manera muy rara. Lo que sí, de a poco me va cuajando que estés acá.

Tuesday, February 15, 2005

el brillo de un millón de soles y otros grandes éxitos


hace un par de años, revolviendo libros en la calle corrientes encontré uno que me pareció muy interesante: era el intercambio epistolar entre (yo creía recordar) un miembro de la tripulación del “enola gay” y un periodista. salía sesenta y siete mangos y yo ya había gastado lo que llevaba para libros, así que con todo el odio del mundo lo dejé en la mesa. Nunca más volví a encontrar ese libro, y no me acordaba ni del nombre ni del autor.
hoy, habiendo puesto “culpa y autopunición” en google, me encuentro con la historia de claude eatherly, que me vengo a enterar era el protagonista del libro antes mencionado, que se llama “burning conscience” y es la correspondencia entre eatherly y el filósofo alemán günther anders. ya lo ubiqué, vamos a ver si lo consigo. la historia de eatherly es demasiado buena como para no contarla aunque sea brevemente. esto que sigue es un resumen de lo que encontré de él:
claude eatherly no estuvo en el “enola gay”. era el piloto del “straight flush”, el b-29 que volaba adelante y que, análisis meteorológico mediante, señaló a hiroshima como blanco apto para el bombardeo. él vio la explosión y cuando llegó a tierra se enteró de que acababan de cepillarse a doscientos mil japoneses.
luego de contemplar el géiser atómico sobre la ciudad japonesa, la vida de eatherly comenzó a desplazarse cuesta abajo. después de bajar de su avión no habló durante días. rechazó los honores y beneficios que le correspondían por formar parte de la misión que terminó con la segunda guerra mundial. fue expulsado de la fuerza aérea por hacer trampa en un examen escrito y pasó los siguientes diecisiete años haciendo cosas: intentó suicidarse varias veces, mandaba sobres a hiroshima con cheques y notas de exculpación, fue arrestado muchas veces por delitos menores (asaltaba licorerías o farmacias armado con pistolas de juguete, ordenaba poner el dinero en una bolsa y salía lo suficientemente lento como para poder ser atrapado. o directamente se iba dejando sobre el mostrador la bolsa junto con el arma y sus huellas digitales) y en los juicios exigía ser tratado como un asesino de miles de personas y no como un ratero. nunca fue condenado por esos delitos. en cambio se ganó el encierro en el hospital militar de waco, texas (en esa época intercambió la correspondencia con anders) del cual escapó en 1961 para desaparecer sin dejar rastro.

fue recluido, es decir, no por marcar para la muerte a doscientas mil personas, sino por no haber sido capaz de superarlo. mientras él solicitaba una y otra vez “la gracia del castigo”, sus compatriotas lo castigaban precisamente declarándolo irresponsable de sus actos. paul tibbets, piloto del “enola gay”, quien dijo no sentir ninguna clase de culpa (“hice lo que se me había ordenado y en la misma situación lo volvería a hacer”, no sé si te suena de algún lado) fue homenajeado, felicitado, condecorado, y sus compatriotas lo hicieron sentirse orgulloso de su acción. tibbets era el normal.

en un artículo sobre el tema que sale en la página de la harvard university gazette, el primer párrafo dice: “major claude eatherly took off from the pacific island of tinian on august 6, 1945, and flew into history and tragedy”

una más de la bomba atómica: es famosa la anotación en el diario del copiloto, que registraba una expresión de paul tibbets que se hizo histórica: “dios mío, ¿qué hemos hecho?”. resulta que ahora se supo que lo que dijo en realidad fue “¡menudo pepinazo les hemos puesto!” y que cuando lo vio anotado le pidió al copiloto que tachara y cambiara la frase por algo un poco más digno.
la del copiloto del enola gay (robert lewis, apodado por los otros pilotos como “el irlandés indomable”) es interesante, también. aquí otra anotación del diario, escrita mientras miraban crecer el hongo: “a bordo del avión nadie dice nada. casi puedo saborear el gusto de la explosión. tenía sabor a plomo. la cabina estaba iluminada por esa extraña luz. era como asomarse al infierno. a continuación llegó la onda de choque, una masa de aire tan comprimida que parecía algo sólido”.
en 1971, lewis vendió el diario en treinta y siete mil dólares (ahora tiene un valor estimado de medio millón) y con ese dinero compró mármol que comenzó a esculpir con temas religiosos. su escultura más célebre es una nube en forma de hongo: “el viento divino sobre hiroshima”.



en otro orden de cosas, encontré una expresión que modifica cierta idea que tengo sobre mí mismo. antes lo más parecido a una descripción mía que podía dar era “discapacitado emocional” (de buena fuente sé que se han referido a mí como “discapacitado” a secas). en medio de las cosas que encontré de günther anders lo leí mencionando el concepto “analfabeto emocional” que creo que me cabe un poco mejor. lamento si suena un poco, como se dice... optimista. o “buena onda”, como dicen los chicos de ahora.


el domingo tuvimos una charla que duró horas. hablamos en voz baja, acariciábamos los perros y acomodábamos las palabras como jugadores de dominó que no conocen las reglas. al final, cuando caía la tarde y los mosquitos empezaban a picarnos, ella señaló la pileta y me dijo: “¿sabés que aprendí a flotar?”

sam shepard

encontré un pájaro acuático muerto en medio de un estacionamiento. no había coches. el pájaro estaba entero. desmayado y sin huellas de sangre. me lo llevé a casa y lo metí en la heladera. al día siguiente mi papá y yo lo llevamos por las casas de la vecindad y preguntamos a la gente si había visto alguna vez a un pájaro como ése. nadie lo recordaba. se lo llevamos al taxidermista y tampoco él supo decirnos qué clase de pájaro era, aunque todos estábamos de acuerdo en que tenía que ser un pájaro acuático porque tenía los pies palmeados. según el taxidermista, el pájaro debía estar volando sobre el estacionamiento y confundió los reflejos del pavimento con un lago. suponía que el pájaro se estrelló contra el asfalto y se rompió el cuello. a mí me pareció tan desaforada esta historia del taxidermista que durante varios días no dejé de pensar en ella. me ponía en el lugar del pájaro, volando encima del estacionamiento, haciendo una travesía en busca de un lago. ¿por qué un pájaro así se encontraba, para empezar, tan lejos de lugares en donde hay lagos?¿cómo es posible que un pájaro se perdiese?

30/1/80
homestead valley, california

(de “crónicas de motel”)

Wednesday, February 09, 2005

el único héroe que mantengo desde la infancia, y la única persona que me gustaría ser


- ¡señor profesor! - replicó vivamente el comandante -. ¡yo no soy lo que usted llama un hombre civilizado! he roto con la sociedad entera, por razones que sólo a mí importa apreciar. no estoy sometido, por tanto, a ninguna de sus reglas, y le exhorto a que no las invoque jamás ante mí.
la indicación fue terminante. un relámpago de cólera y desdén hizo brillar los ojos del desconocido, en cuya vida vislumbré un tremendo pasado. no sólo estaba fuera de las leyes humanas, sino que se había declarado independiente, en la más rigurosa acepción de la palabra. ¿quién habría osado perseguirle en el fondo de los mares? ¿qué navío resistiría el choque de su monitor submarino? No había tribunal humano que pudiera demandarle cuenta de sus acciones.

tres momentos de la tarde de hoy

12:50
-...y si quiere que le diga lo peor de todo, la frutilla pervertida sobre la torta pervertida, es que en el fondo me caigo simpático cuando hago cosas como éstas.
-bueno, creo que la seguimos la semana que viene, ¿eh?.
la sesión duró más de quince y menos de veinte minutos. salí de lo de mi analista y me fui a tomar el colectivo y crucé general paz sin darme cuenta de que el semáforo estaba en rojo. nótese que no dije “comencé a cruzar la calle” o “intenté cruzar la calle”. no me pregunten cómo hice, pero la crucé sin apurar el paso ni mirar los autos que, claro, pasaban finito al lado mío.


18:10
escapándome del trabajo vía cantina del segundo piso, me encontré con g., mi ex profesora de termodinámica, jefa del laboratorio de química de la facultad y una de las personas más piolas que conozco (entre otras cosas, expulsada de la universidad durante la dictadura). era la primera vez que la veía desde diciembre. en los años que la conozco, nunca le había visto una cara tan contenta como la que traía ahora. la saludé y después de intercambiar un par de frases le dije:
-ingeniera, permítame decirle que la veo muy bien.
ella estaba sentada en una mesa con otra persona del laboratorio. se miraron sonriendo y me dijo:
-sos la tercera persona que lo sabe: vengo a pedir que me den de baja. renuncio.
nos miramos y me sonrió. yo siempre la traté como a una tía divina pero delante de la cual no se dicen malas palabras. sin embargo la complicidad de su mirada y la sabia alegría de su sonrisa no me dejaron otra. le devolví la sonrisa y le dije:
-qué hija de puta.
ella asintió, sonriendo todavía más ampliamente.


19:05
caminé desde ciudad universitaria hasta el centro y pasé por el bar de la cañada. me lo encontré al pájaro y nos tomamos una cerveza. nos pusimos al tanto de nuestras novedades: yo le conté de la terrible cáscara de banana que pisé este verano. después le dije que lo veía mejor (era cierto). me contó que estaba viendo si llovía porque si llovía se quedaba a dormir en el bar porque en la pieza del lavadero de autos que cuida se llovía igual que afuera. que había pegado un laburo de pintar departamentos, que tenía trabajo hasta el jueves y ya tenía plata para tirar toda la semana que viene.
-y mirá encima, lo que me encontré en un tacho de basura.
del bolso sacó un radiograbador del año de la poronga.
-le falta el cable, pero ya le voy a comprar uno. y aparte me encontré un cinto. de primera.

ahora son las once de la noche y escribo esto mientras me fumo uno de los últimos caños que me quedan y escucho fine young cannibals (tengo un 20 grandes éxitos) y llueve y yo no pienso en nada, mentira las últimas cinco palabras.

Tuesday, February 08, 2005

la clasica siesta solo en la oficina

escuchando hipnóticamente captain beefheart: "neon meat dream of a octafish artifactal rose petals in flesh petals and pots in fact in feast in tubes tubs bulbs in jest incest injest injust in feast incest in specks in spreckled spreckled speckled speculation..."

vengo de terapia y estoy sin mucho para decir, menos mal. les dejo un poemita:

en mi soledad tan sola
te espero comiendo un huevo
y cuando vengas, ¡oh, lola!
direte un saludo nuevo:
¡hola!

(don ramón de campoamor y campoosario, en jorge llopis, "las mil peores poesías de la lengua castellana")

Monday, February 07, 2005

vuelta al trabajo


bc:- como anda ingeniero, que tal las vacaciones
jefe (señalando al entrecejo de bc):- este es un año e-lec-to-ral. ¿está claro eso?

y con este breve diálogo quedó abierta la temporada de ansiolíticos.

“pulsó una de las teclas que tenía enfrente y apareció una forma en la pared del taller, una imagen gris sin nada en lo que enfocar la atención excepto tres fotografías ampliadas, colocadas una encima de la otra. en ella aparecían tres gigantescas criaturas marinas, cada una notablemente parecida a la siguiente en su funcional y fusiforme silueta. félix las dejó a la vista durante un rato antes de hablar.
-esto podría decirse que es parte de la gran pieza de caza que he estado acosando durante cuatro años. ¿sabes lo que son?
-¿tiburones? –preguntó anna.
un avión rugió sobre sus cabezas. la casa vibró y la imagen de la pantalla se estremeció y resquebrajó, convirtiéndose en un laberinto de líneas y puntos. cuando volvió a cobrar forma y el ruido desapareció, félix dijo:
-el de arriba es un tiburón. el siguiente una marsopa y el de abajo es un ictiosaurio. todos tienen un aspecto muy parecido: son excelentes ejemplos de convergencia; sin embargo uno es un pez cartilaginoso, el otro es un mamífero y el tercero un reptil extinguido. interiormente, no se parecen en absoluto.
(...)
-eso no puede decirse que sea un descubrimiento, papá. se sabe desde hace mucho tiempo.
félix dejó caer la cabeza y los hombros al mismo tiempo. anna temió que fuera a estallar en uno de sus demenciales arrebatos. cuando volvió a levantar la vista tenía el rostro contraído por la ira, tanto que ella apenas lo reconoció, como si hubiera sufrido una transformación jeckyll/hyde. habló con cierta calma:
-no crees en mí, estúpido vegetal... ten por lo menos el juicio de acabar de escucharme cuando trato de explicarlo todo en lenguaje profano y por analogía. lo que quiero decir es que hay criaturas tan extrañas como los reptiles extinguidos que se pasean por el planeta, bajo la misma forma de los hombres.”

“donde las líneas convergen” es una novela corta de brian w. aldiss que me pareció bastante pedorra. pero esto está bastante bueno, ¿no?. o capaz que como habla de mí, me parece interesante. puede ser eso.

el sábado tomé merca por primera vez. no me hizo nada, pero al rato ya estaba tratando de comprar. las personas como yo deberíamos ser encerradas por nuestra propia seguridad.
“deberíamos ser encerrados”, dice el tipo, alegremente agarrado a los barrotes y vestido con el típico uniforme a rayas.

el domingo corría por los alrededores del chateau. lloviznaba fuerte y yo estaba empapado. me dejaba llevar y marcaba cada paso con la misma palabra: “consuelo, consuelo, consuelo, consuelo...”
ahora voy a almorzar: un vaso de coca con mucho hielo y tres galletitas express. con su permiso.

Sunday, February 06, 2005


éste soy yo cuando era chico. ahora no sé qué cara tengo.

Thursday, February 03, 2005

estalló el otoño


todos esos años me alimenté con comida envenenada. comida manchada de sangre. ropa manchada de sangre, juguetes manchados de sangre, útiles escolares manchados de sangre, vacaciones manchadas de sangre. el sabor de la sangre no deja de envejecer, pero es retroactivo y permanente. todavía lo siento, y no sé si deje de sentirlo algún día. lo impregna, lo envuelve todo. nada puede llegar a mí sin mancharse.
el mundo no perdona los crímenes que se han cometido en contra de uno. pero es a uno, precisamente, a quien no se los perdona.

capaz que tendría que empezar a levantarme a las cuatro de la tarde. ah, es mi último día de vacaciones, cierto. bueno, el año que viene, capaz.

pero resulta que ahora bukowski no le gusta a nadie


no es frecuente verlos porque donde hay multitud no están ellos.

y de los mejores tipos raros tal vez no quede nada. ellos son sus propios cuadros, sus propios libros su propia música, su propia obra.

a veces me parece verlos;
por ejemplo cierto viejo sentado en cierto banco, de un cierto modo.

o un rostro fugaz en un automóvil que pasa en dirección contraria

o cierto movimiento de manos del chico o la chica del supermercado mientras meten la compra en sus bolsas.

a veces es incluso alguien con quien has vivido un tiempo: notas una mirada de rápida iluminación que nunca le habías visto antes.

a veces sólo notarás su existencia repentinamente, en un vívido recuerdo, algunos meses, algunos años después de que se hayan ido.

(“los más raros”)